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El
encerado.
La
finalidad de encerar la tabla es conseguir una suela ágil,
dotándola de una capa de sustancias a base de parafinas que
eviten en la medida de lo posible que se reseque. El sistema
más eficaz es el de la lubrificación en caliente (con plancha
o enceradora), aunque también existe la posibilidad de realizar
el encerado con ceras líquidas de fácil aplicación en frío.
Si
tu tabla no tiene desperfectos y tan solo vas a encerarla,
recuerda que:
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1.
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Primero
deberás limpiar la superficie con detalle utilizando un
cepillo y un limpiador de cera, a continuación espera
unos 10-15 minutos hasta que quede complemente seco. |
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2.
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Con
la plancha caliente, acerca la barrita de cera para que
se vaya derritiendo y deja que la cera gotee poco a poco
sobre la base de la tabla. Al principio te costará calcular
la cantidad de cera a aplicar, piensa que no es necesaria
mucha cantidad ya que luego quitarás una gran parte. |
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3.
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Con
la plancha en la mano, comienza a extender la cera a lo
largo de la superficie de la tabla (de atrás hacia delante)
poniendo especial atención al contacto de la plancha y
la superficie, ya que un excesivo calor podría llegar
a dañar la estructura interior de la tabla. Extiende la
cera con suavidad. |
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4.
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Para
conseguir un óptimo resultado, asegúrate de que la cera
penetra por toda la superficie. Puede ser que esté muy
seca, en tal caso serán necesarias varias pasadas. Si
observas que empieza a salir humo de la cera es que la
plancha está muy caliente, por lo que tendrás que bajar
un poco la temperatura. |
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5.
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Una
vez que hayas extendido la película de cera por toda la
superficie de la tabla hay que esperar a que se seque.
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6.
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Retira
el exceso de cera con una rasqueta (hasta que quede una
capa homogénea y lisa) y a continuación con un cepillo
repásala hasta que quede suave. |
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