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Durante
el transcurso de nuestro itinerario habremos de ir observando
los diferentes elementos que pueden favorecer el desencadenamiento
de aludes (estado del manto nivoso, características
del terreno, evolución del tiempo meteorológico).
En todo momento hay que tener una opinión formada
sobre las siguientes cuestiones:
Trazado
del itinerario
- Circularemos
siempre por zonas seguras:
-
Por cordales y lomas, difícilmente
caerá un alud de más arriba.
-
Por zonas venteadas (situadas a barlovento),
a pesar de que siempre habrá menos nieve.
-
Por zonas de relieve ondulado antes que por
zonas de amplias laderas abiertas y regulares
-
El bosque proporciona anclajes al manto.
Es preferible un bosque denso a uno abierto o clareado.
- Evitaremos
las zonas potencialmente peligrosas:
-
Las pendientes más fuertes de las
laderas y las zonas convexas, donde la tensión
en el seno del manto nivoso es mayor.
-
Vertientes a sotavento, frecuentemente indicadas
por la presencia de cornisas (posibles placas de
viento).
Continuamente
habremos de estar alerta ante el estado de la nieve, el
terreno por el que circulamos, el tiempo meteorológico,
el grupo y el horario.
Comparad la diferencia en el peligro de aludes entre
los siguientes itinerarios:

En
caso de síntomas de alarma
-
Respetaremos la distancia de seguridad (al menos 10
m en el ascenso).
- En
caso de subir o bajar lo haremos por la línea
de máxima pendiente y, si es necesario, nos quitaremos
los esquís.
- En
el descenso evitaremos las caídas (¡pese
a que no siempre lo consigamos!).
- Antes
de atravesar una ladera sospechosa buscaremos una ruta
alternativa. En caso de que no sea posible, lo haremos
por la zona más alta posible de uno en uno, mientras
el grupo espera en lugar seguro. Nos desabrocharemos
las correas de los esquís, nos quitaremos las
correas de los bastones y un tirante de la mochila.
Nos taparemos la boca y la nariz con un pañuelo
Ved
el ejemplo de dos progresiones por una ladera:

En caso de ser atrapados por un alud
-
Debe mantenerse la calma y huir por el lateral
más próximo.
- En
caso de no poder evitar el alud,
intentaremos librarnos de los esquís y bastones
manteniéndonos en la superficie mediante movimientos
natatorios.
- Si
el alud nos entierra adoptaremos la postura de
una bola y cuando notemos que se para, con el brazo
delante de la cara y las rodillas intentaremos formar
una cámara de aire.
Búsqueda
de victimas
Inmediatamente los compañeros se pondrán
a buscar la víctima lo más rápido
posible. Accionarán su DVA en recepción
y, mientras un miembro del grupo dirige la operación
desde un lugar seguro y vigila que no caigan más
aludes, el resto iniciará la búsqueda partiendo
del punto de desaparición de la víctima,
observando a la vez posibles indicios superficiales.
No podemos perder tiempo yendo a buscar ayuda mientras
no hayamos rescatado la víctima.
Es muy importante practicar el rescate con DVA; cuando
se produce un accidente no hay tiempo para la improvisación.
En el siguiente esquema podéis ver como se realiza
la búsqueda de una víctima por parte de
sus propios compañeros (sistema de búsqueda
en cruz con DVA).

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